El mismo ardiente amor de las almas  y las mismas "atenciones de cada día, la solicitud por todas las Iglesias" (2 Cor., 11, 28) con que San Pablo se inflamaba interiormente, nos urgen también a Nosotros, más aun nos urgirán hasta el último momento de la vida, para procurar a nuestros hijos los mejores medios de alcanzar la eterna salvación.

Ya que nuestro  Venerable Hermano Pablo Bértoli, Arzobispo titular de Nicomedia y Nuncio Apostólico en Colombia preocupado con el bien de los fieles que viven en la extensa Diócesis de Tunja, ha pedido a esta Sede Romana que separadas de ella las regiones que están al Norte y al Oriente, se erigiera una nueva Diócesis, hemos recibido con mucha alegría estos ruegos. Habiendo pues oído el parecer del Venerable Hermano Ángel María Ocampo Berrio, Obispo de Tunja, y habiendo el consentimiento de todos aquellos que en esta materia tienen o creen tener algún derecho, y habiéndolo examinado detenidamente como convenía con Nuestra Suprema Autoridad decretamos y establecemos lo siguiente. Separamos de la Diócesis de Tunja aquella parte del territorio en que están las parroquias, cuyos nombres se enumeran aquí, a saber: Duitama, Tibasosa, Sogamoso, Nobsa, Mongui, Tópaga, Mongua, Gámeza, Corrales, Floresta, Labranzagrande, Pisba, Paya, Morcote, Santa Rosa de Viterbo, Cerinza, Belén, Tutazá, Paz de Río, Betéitiva, Tasco, SoCha, Socotá, Jericó,  Sativasur, Sativanorte, Susacón, Soatá, Boavita, La Uvita, San Mateo, El Cocuy, Güicán, Guacamayas, Panqueba, El Espino, Chiscas, Covarachia, Busbanzá; de este territorio hacemos una nueva Iglesia que se debe llamar de Duitama. Los límites de está Diócesis, como es claro, coincidirán con los límites de todas estas parroquias, de tal manera que por el Norte limite con la Diócesis de Socorro y San Gil, la Diócesis de Bucaramanga y la Prefectura Apostólica de Labateca; por el Oriente, con la Prefectura Apostólica de Arauca y el Vicariato Apostólico de Casanare; por el Sur, con la Diócesis de Tunja y el mismo Vicariato  de Casanare; por el Occidente, con las Diócesis de Tunja y de Socorro Y San Gil. La nueva Diócesis de Duitama será sufragánea de la metropolitana de Bogotá, a cuyo Arzobispado el Obispo  de Duitama le estará sujeto conforme a derecho. El nuevo Obispo fijará su sede y domicilio en la ciudad llamada Duitama, que por consiguiente, honramos con el título y el honor de las demás ciudades episcopales; igualmente, colocará su cátedra de magisterio pontifical en el templo de Jesucristo Niño, el cual elevamos al grado de Iglesia Catedral, con todos los derechos concedidos a las demás Catedrales; además a la Diócesis de Duitama y su Obispo les concedemos los honores de que gozan las Iglesias y los Obispos de todo el mundo; al Obispo, por su  parte le imponemos  iguales vínculos y obligaciones. La llamada Mesa Episcopal se sostendrá con la dote dada por la autoridad civil, o con los frutos de la curia o el dinero de los fieles ofrecido espontáneamente, o por último con los bienes que de la división de la mesa de Tunja proporcionalmente le corresponderán a la Diócesis de Duitama, guardándose en esta división lo mandado en el canon 1.500 del Código de Derecho Canónico. Igualmente se regirán por los decretos del Derecho Canónico lo concerniente al régimen y administración de la Nueva Iglesia, la elección del Vicario Capitular cuando quede la Sede Vacante y otros asuntos semejantes. Decretamos también que tan pronto como se erija la Diócesis de Duitama queden escritos a esa Diócesis los clérigos que viven por derecho en esas regiones; en cuanto a los Sacerdotes y seminaristas que estudian fuera de la Diócesis para enseñar después en el  Seminario de Tunja, establecemos que si algunos de ellos viven en el territorio de la Diócesis de Duitama, sin embargo permanezcan escritos a la de Tunja. Y para que no falte en la Catedral de Duitama el esplendor del culto Divino ni al Obispo le falten a tiempo aquellos varones con cuyo consejo y trabajo se ayude, queremos se establezca el cabildo de canónigos por medio de las letras apostólicas que serán expedidas por Nos; mientras esto no sea posible, concedemos el que se remplacen con consultores  diocesanos. Además, ya que hay que tener mucho cuidado en la educación de los jóvenes que el Espíritu Santo llamare a la vocación sacerdotal, el Obispo de Duitama procurará erigir lo más pronto posible, por lo menos el Seminario Menor, según las normas del Derecho y las leyes de la Sagrada Congregación de Seminarios y de Universidades, y elegirá los mejores  de estos jóvenes para mandarlos a esta ciudad a estudiar filosofía y teología en el Pontificio Colegio Pió Latino Americano; a los demás, después de haber acabado los estudios de humanidades podrá enviarlos aún en adelante al Seminario de Tunja, para que allí sean instruidos en las Sagradas Disciplinas, sin que se disminuya el patrimonio de este Seminario. Todos los documentos y actas referentes a la nueva Diócesis, y a sus fieles, a los clérigos y a los bienes temporales, envíense cuanto antes de la curia de Tunja a la curia de Duitama para que se conserven en su archivo. Para que se lleve a cabo lo que mandamos en estas nuestras letras elegimos al mismo "Venerable Hermano Pablo Bértoli, o al que esté encargado de la Nunciatura Apostólica en Colombia, a fin de que dé cumplimiento a estos mandatos; al que corresponda llevar a cabo este negocio le damos las necesarias facultades que puede subdelegar, si fuera necesario, a cualquier varón constituido en dignidad eclesiástica, y le imponemos la obligación de consignar por escrito la ejecución de lo mandado, y de enviar cuidadosamente copias fidedignas a la Congregación Consistorial. Queremos que estas letras tengan eficacia ahora y para siempre, de tal manera que lo establecido por ellas se observe religiosamente por aquellos a quienes corresponde, y por tanto que tengan toda la fuerza. Ningún mandato contrario de cualquier género podrá obstar a la eficacia de estas letras, ya que por estas letras los derogamos todos. Por tanto si alguno constituido en cualquier dignidad, a sabiendas o por ignorancia, obrare en contra de lo que nos hemos ordenado, queremos que sea tenido por irrito y sin valor ninguno. A nadie le sea permitido romper o alterar estos documentos de nuestra voluntad; más aún, a los ejemplares de estas letras Impresos o manuscritos que lleven el sello de algún varón constituido en dignidad eclesiástica y suscritos  por algún notario público, hay que darles la misma fe que se daría a estas letras si se mostraran. Si en general alguno despreciare o de alguna manera rechazare estos nuestros decretos, sepa que le  alcanzarán las penas establecidas en el Derecho para los que no obedecieren los decretos de los Sumos Pontífices. 

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día séptimo del mes de Marzo del año del Señor 1955, de Nuestro Pontificado el décimo séptimo H. T. Celso Cardenal Constantini, Canciller de la S. I. R.; Fr. Adeodato Juan Cardenal Piazza, Secretario de la S. C. Consistorial; Ammieto Tondini, Regente de la Cancillería Apostólica; Bernardo de Felicis, Protón. Apost; César Federichi, Proton. Apost; 

Expedida el día 29 de Abril del año del Pontificado XVII. Al Trusardi, por el Plomero. En el Archiv. Cancill. Apost. Vol 90 N° 59.​

Ha sido un signo ejemplar de compromiso social, de desarrollo integral, de bienestar cultural, social, deportivo y religioso fácilmente reconocido por todos los que han generado la imagen del progreso boyacense.

Al padre Cándido Quintero Torres, Párroco de Duitama (1.955), se debe toda la gestión para lograr que la Santa Sede creara la Diócesis de Duitama y que la sede del Obispo fuera esta ciudad.

Al primer Obispo Monseñor José Joaquín Florez Hernández, se le reconoce que con la creación de nuevas parroquias y construcción de majestuosos templos en Duitama y Sogamoso se gestaran verdaderos polos de desarrollo urbanístico, al igual que se impulsara  la educación con la creación de escuelas, colegios, talleres Artesanales  y  micro empresariales  en  Duitama,
Sogamoso, Boavita, La Uvita, Soatá, El Cocuy, Cerinza, Mongua, Monguí Belén, Socha, Tasco, Paz de Río, Tibasosa y otras poblaciones.

Gracias al Padre Quintero, tenemos el asilo de ancianos “Cándido Quintero”, construido para albergar hoy a ciento veinte ancianitos de familias muy necesitadas y atendidos por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, quienes fundaron posteriormente el Asilo de Ancianos de  Sogamoso.

Creación de la Diócesis

Museo de Arte Religioso

El hoy Colegio Salesiano, lo construyó en su primera etapa el padre Quintero con la coordinación del Padre Pompilio Gutiérrez su Coadjutor de entonces.
El entonces “Centro Juvenil” San Juan Bosco, fue construido, dirigido y sostenido por el padre “Leoncito” sacerdote salesiano de gratísima recordación.

La parroquia de San José Obrero de Duitama donó el lote al Ministerio de Educación Nacional para la construcción del Centro de Promoción Social, hoy Colegio Santo Tomás de Aquino.
 
En Sogamoso y otros pueblos la labor pastoral de los sacerdotes favoreció el desarrollo de la educación. Por iniciativa del Párroco de Sogamoso Dr. Joselyn Parada Leal se fundó el Colegio Sugamuxi que ha tomado gran importancia en estos 50 años y que actualmente cumple su centenario de fundación.
El Padre Gonzalo Buitrago y Monseñor Adolfo Corredor Puerto fueron los fundadores del Colegio Reyes Patria, institución que hoy goza de gran prestigio en la ciudad.  Además las comunidades religiosas dominicas del Rosario y de la Presentación, las Salesianas, las Hijas de los Sagrados Corazones, con sus respectivos colegios y talleres han formado niñas en valores altamente humanos y cristianos que hoy ocupan destacadas posiciones en la sociedad.

Para instalar la fábrica de Motores Renault “Sofasa” los padres salesianos, cedieron los terrenos para esta planta y toda la ciudadanía colaboró para que fuera pronto una realidad empresarial, y se le donó el equipo telefónico.-

Monseñor Julio Franco Arango,  logró el convenio con el ministerio de Educación Nacional para tener hoy el Colegio Seminario, uno  de los mejores centros de Educación Secundaria de Colombia, en las instalaciones que son propiedad de la Diócesis.

Por su liderazgo e interés por la cultura y la educación consiguió que la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia tuviera  en Duitama una seccional. Por eso el teatro de la Universidad tiene el nombre de “Julio Franco Arango” como reconocimiento a este ilustre prelado.

Monseñor Franco fue quien impidió que las Hermanas de la Presentación abandonaran esta ciudad y que la comunidad Salesiana vendiera el Colegio Salesiano a una cooperativa.

Arregló y remodeló el Cementerio de la ciudad que hoy es un orgullo para nuestra Diócesis.

Parroquia San José de Sogamoso

La “Gran Misión Diocesana” promovida por Mons. Carlos Prada Sanmiguel ha suscitado, además de los frutos espirituales, la cohesión y el dinamismo de las acciones comunales y otras organizaciones cívicas de nuestros pueblos

Ha sido una bendición de Dios la creación de la Diócesis de Duitama y Sogamoso para el desarrollo, el progreso y bienestar de Boyacá.​

Mensaje de nuestro Señor Obispo del día 30 de Abril del 2016, 
Puedes Ver este y muchos otros mensajes en nuestro Canal de Youtube o dando click aquí abajo

El Papa Pío XII, mediante la Bula “Idem ardens” del 7 de marzo de 1955, erigió la Diócesis de Duitama, separándola de la Diócesis de Tunja y asignándole 34 Parroquias, a saber:

Duitama, Sogamoso, Tibasosa, Nobsa, Santa Rosa de Viterbo, Cerinza, Belén, Tutazá, Paz de Río, Socha, Socotá, Jericó, Tasco, Betéitiva, Corrales, Busbanzá, Gámeza, Tópaga, Mongua, Monguí, Susacón, Soatá, Covarachía, Chiscas, El Espino, Panqueva, El Cocuy, Güicán, Guacamayas, San Mateo, La Uvita, Boavita, Labranzagrande, Pisba y Paya pertenecientes a las Provincias de Tundama, Sugamuxi, Valderrama, Norte y Gutiérrez.- con 300.000 habitantes; con una extensión de 10.000 km2; con 54 sacerdotes, 32 seminaristas y 10 comunidades religiosas con 22 casas. 

El 9 de julio de 1987 se creó la Diócesis Málaga - Soatá a la cual se pasaron 13 parroquias de la Diócesis de Duitama  Sogamoso, a saber: Susacón,  Soatá (2), Boavita, La Uvita, San Mateo, Guacamayas, Chiscas, El Espino, Panqueva, Güicán, El Cocuy, Covarachía y Tipacoque.​

El museo de Arte Religioso de Duitama fue uno de sus principales intereses para salvar y rescatar el patrimonio artístico y cultural de Boyacá.
La creación de nuevas parroquias en la ciudad, ha sido uno de los afanes de nuestros Obispos Monseñor Coronado y Monseñor Carlos Prada Sanmiguel; así mismo el de colocar al frente sacerdotes dirigentes, que encarnan el Evangelio y 
se comprometen con el desarrollo, la seguridad, la paz y la unidad familiar.
Los centro de Pastoral de Duitama y Sogamoso, construidos por Mons. Coronado Caro, son espacios que la Iglesia Diocesana ofrece para los diferentes encuentros de formación, animación y  compromiso apostólico, siempre abiertos al progreso y a la  cultura.
Los padres Jesuitas hicieron presencia en el Barrio Nazareth y en la empresa Acerías Paz del Río, realizando un trabajo de tipo social a favor de los trabajadores de la empresa. Nuevas Comunidades Religiosas están trabajando maravillosamente en la educación, en la asistencia social, en la catequesis parroquial y familiar.

La Diócesis en el desarrollo de Duitama

Bula Pontificia

Colegio Salesiano

Diócesis de Duitama Sogamoso